lunes, 31 de agosto de 2009

Pasteles que saben a camas deshechas y a canciones de kurt cobain


Recorre la habitación desnuda. Encuentra el vestido, las medias, una cinta que acostumbra sujetarse al cuello, le ve con una almohada en la cabeza para evitar las voces que entran por la ventana. A esta hora todos los niños van a la escuela y sus grititos se proyectan en el infinito de la audición. Lo que mas le gusta es el color de su piel, porque parece hecha con zumo de mandarina y de naranja, cuando le tocaba con los dedos de la mano izquierda inmediatamente los labios le sabían a cítrico y a jugo de piña en el rascacielos.

Podes perderte al final del bosque. Un beso más en la mejilla y a dormir.


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