lunes, 28 de septiembre de 2009

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Y no puede evitar que al cruzar las piernas caigan meteoritos en el pecho, justo al final del esternón, donde se cortan los recuerdos y las manchas de vino no salen. Ahora el vestido le hace ver mas espectacular que nunca, con el cabello revuelto y los ojos entornados en un desierto que se evapora.

Cuando llegues a casa toca las paredes como si sus grietas hablaran. Él le mira desde la azotea con una tostada en la mano y una taza hirviendo dentro, los limetes escurren noches imposibles de redactar.


martes, 22 de septiembre de 2009

Un cohete y una llamada que se cortan en otoño.

Bajó al sótano con un temblor de pies a cabeza; el ruido de las escaleras entraba a su sangre como copos de nieve ininterrumpidos, congelando todo cuanto habia, como las historias de un polo ambiguo.

Al encender la luz, la silueta de su voz traspasa los objetos y todo tiembla; tiemblan por transmisión, por inercia.

Hacia meses no bajaba al sótano, hacia meses no recordaba los dibujos de cohetes.

Sus viajes a planetas inventados, donde en vez de agua y grietas había cerveza y poemas de Bolaño.

La silla esta mal puesta dentro del pequeño espacio, diagonal a la escalera.

Las paredes siguen conteniendo las manchas, como la respiración de un anciano bajo el agua.

Abre un paréntesis dentro de su consciencia para traer al sótano jarrones rotos y la voz de una mujer desde el cuarto de baño.

La pólvora no funcionó en sus cohetes, sino en la separación de sus brazos cuando la ausencia se superpone.

Después de cerrar el paréntesis, se sienta sobre la mesa, con las piernas colgando como cuadros a punto de flotar; fueron maravillosos los días en que dibujaba y soñaba con viajar descalzo, entre masas estelares.

El temblor permanece en su cuerpo, pero ni el sótano ni los objetos tiemblan ya.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Se come los dulces que acumula con un dejo de lejanía en las manos.

Hoy estuvo pensando en salir al parque y tomarse una malteada de fresa. Con el vestido que la hace ver mas joven, ese que usa cuando quiere conquistar. Tiene el cabello mas debajo de los hombros y la mirada se le comienza a escapar de las pupilas. Sabe que cuando regrese, él no estará en casa, porque es así, por misterioso, porque odia la primavera, porque se queda en silencio cuando quiere hablar de amor. Porque cuando quiere follarla se sienta junto a ella y sin decirle nada le da un beso en la mejilla y la invita a bailar. Es como si manejara un lenguaje secreto, un lenguaje que no sabe de palabras ni de símbolos, sino de gestos y de batallas imaginarias. Esta noche por su ausencia deduce que fue a buscar cigarrillos, quizá no regrese hasta mañana, cuando olvide por completo que dejo las paredes vacías y las ventanas rotas.

Guarda en tus bolsillos dos caramelos
Uno para luego y otro para después.
Tienes el cabello rosa amapola, me recuerda los viajes en que la maleta permanecía desecha desde la llegada hasta la partida.


Guarda el humo bajo la manga para que las canciones no queden tatuadas en las células nerviosas.
Desconocimiento y soledad.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Los detectives se evaporan cuando ven que las chicas pelirrojas detienen el fuego con ecuaciones etílicas

Dices tequila y quieres un desierto que se escurra en cartas anónimas, dices vino y quisieras tener en las manos un libro que explote con solo pensar en su punto final.
Ella se sienta sobre la cama, la oscuridad le desabrocha la camisa, le sube la falda y le besa el cuello para terminar.

Hay sombras en el borde la ventana. Todo se reduce a una noche a solas con copas diminutas que se pierden en el paladar.

Dijo hasta luego y cerró la puerta. Las copas están mas vacías y ella cada vez esta mas al borde la cama. Ya no hay oscuridad que le sujete el cabello mientras enciende el cigarrillo.


un detective mas que se congela, otro que se evapora, otro que se vuelve liquido y húmedo a la vez cuando ella detiene el fuego con ecuaciones etílicas que encuentra en su chaqueta.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Porque tenes el cabello rojo y los ojos negros.

Esta mirando a través de la ventana. Ella camina de prisa y con el tiempo desesperado en la suela de sus zapatos. La dinámica de sus labios le divierte. Sobre todo cuando le besa y los espejos se convierten en detectives que arrojan las imágenes en silabas partidas.

Es medio día. nunca llega a ninguna parte. Como hacemos todos cuando escurrimos el mundo en un ángulo recto y caemos sin medir la distancia ni la aproximación. Ahora quisiera tomarla por la cintura. Invitarla a una botella de tequila y hablarle de climatología para despejar el cielo.

…que quiero despertar con vos todos los domingos porque tenes el cabello rojo y los ojos negros. No hace falta tener avioncitos de papel para conquistarme…