miércoles, 16 de septiembre de 2009

Se come los dulces que acumula con un dejo de lejanía en las manos.

Hoy estuvo pensando en salir al parque y tomarse una malteada de fresa. Con el vestido que la hace ver mas joven, ese que usa cuando quiere conquistar. Tiene el cabello mas debajo de los hombros y la mirada se le comienza a escapar de las pupilas. Sabe que cuando regrese, él no estará en casa, porque es así, por misterioso, porque odia la primavera, porque se queda en silencio cuando quiere hablar de amor. Porque cuando quiere follarla se sienta junto a ella y sin decirle nada le da un beso en la mejilla y la invita a bailar. Es como si manejara un lenguaje secreto, un lenguaje que no sabe de palabras ni de símbolos, sino de gestos y de batallas imaginarias. Esta noche por su ausencia deduce que fue a buscar cigarrillos, quizá no regrese hasta mañana, cuando olvide por completo que dejo las paredes vacías y las ventanas rotas.

Guarda en tus bolsillos dos caramelos
Uno para luego y otro para después.
Tienes el cabello rosa amapola, me recuerda los viajes en que la maleta permanecía desecha desde la llegada hasta la partida.


Guarda el humo bajo la manga para que las canciones no queden tatuadas en las células nerviosas.
Desconocimiento y soledad.

3 comentarios:

  1. Me gustó :)Por cierto, ¿puedo preguntar de dónde salió el Diermissen de tu nick? Curiosidad ;) Muás!

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  2. no recuerdo... creo que alguna vez en un libro de microbiología leí ese apellido y me gusto... cuando lo recuerde la historia con precisión te la cuento... :D

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  3. celulas nerviosas , microbiología ...palabras que juegan ser otras en este espacio lleno de poesía medular
    me encanta el blog

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