lunes, 14 de diciembre de 2009

No alcanzaste si quiera a sujetar la humedad relativa de ese viejo tronco!

Te recuerdo Silvia, desde las ultimas vacaciones en que por poco y te vuelves la chica mas triste del mundo, cuando no lograste trepar ese árbol de mangos, y desde entonces todo se te volvió inalcanzable. Hace dos noches te vi en el parque, llevabas guantes de lana y el cabello lo tenias como para sacarlo a bailar jazz.

Claro que se de vos, la chica que una noche intento tirarse de un puente. Luego nos dijiste a todos que te daban miedo las alturas, y que casi mueres, pero no de caer, sino del temblor que te invadió todo el cuerpo. Siempre tenías algo extraño en los ojos, como un desierto que se anula así mismo.

¿Ahora que haces Silvia?, ahora de que puentes intentas lanzarte? Yo me quedo aquí y te espero, se que algún día volverás por esa puerta, porque eres de las que regresa, aunque sea para terminar de destrozarlo todo.

1 comentario:

  1. Espero que Silvia se de cuenta, antes de que sea ya demasiado tarde, de que la vida tiene un lado luminoso que también le está permitido recorrer.
    Gracias por tu comentario en mi blog,
    besos.

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