martes, 19 de enero de 2010

mirame los ojos y no las tetas.

A Silvia, la conocí en un bar, por ese tiempo trabajaba allí en el turno de los jueves y viernes. Ella llego pidiendo prestado el baño, me ofreció unas monedas a cambio. Cuando baje la mirada hasta su escote que iba de aquí a Roma pude comprender lo misteriosa que resultaba, en el fondo no parecía una mujer, sino un lugar, un hotel en el que nadie quiere quedarse mas de dos noches. No me la imagine en una cama, me la imagine en un desierto contándole historias de astronautas perdidos. Solo recuerdo que se me acerco y me dijo al oído: cuando me hables querido, procura mirarme los ojos y no las tetas.

-Pero eso no fue todo lo que dijo el tipo. En adelante la historia es muy confusa, pero ya ves, Silvia no es la mujersilencio que pensábamos era.- dijo Simone con los ojos en el borde la copa.

3 comentarios:

  1. Pues yo sí que estoy muy orgullosa de mi 85 ;)

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  2. A usted que puedo contarle, Señorita "Extreterrustrica" ...le quiero hacer una propuesta, muy morbida,muy indispuesta, y muy demasiado insana, le Molesta?

    Claro claro, olvido algo, si usted no es Esa mujer Elavio que imagino que es, o si eres un Espécimen masculino, demasiado delicado y con una verga bien ceñida al jean, ,jmjm perdón. de igual forma comuniquese conmigo(sufro de pereza elíptica), deseo hacerle una propuesta, jmjm vale?

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  3. ¿bajarías la mirada hasta mi escote para descubrir alguno de mis mórbidos secretos?

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