martes, 23 de febrero de 2010

Diecinueve

Busca en los cajones de Sam y encuentra una botella de vodka. Un trago en cada rincón de la casa. Hace mucho tiempo no estaba sola y en silencio total, sin el murmullo de la tele o la radio. Encuentra en cada cuarto alguna frase mal dicha, algún gesto nuevo. Todavía no logra acostumbrarse a un espacio tan grande. Se mira en el espejo del cuarto; recuerda cuando era niña y quería ser doctora, cuando se escondía en los arboles los domingos para esquivar la misa y el almuerzo donde los abuelos. La primera vez su madre la castigó escondiendo su muñeca de trapo, la segunda vez dejo de darle cereal en el desayuno, el resto de domingos se volvió una rutina de fugas.

Si fueras doctora me gustaría que me recetaras una botella de vino y unas galletas de coco, pero nunca aprendiste a hornearlas, por saltar la cuerda, por vagar entre los arbustos, por ir siempre un paso adelante y otro atrás sin saber donde estabas parada. A los diecinueve tuviste tu primer romance y desde entonces no te gustan las colombinas de colores ni la leche.

1 comentario:

  1. como si fuera fácil regresar a los 15 años y que jamás me hubiesen roto el corazón... por ahora tengo el tequila a un lado para aligerar las situaciones engorrosas :]

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