lunes, 22 de marzo de 2010

" "

También le dolía la luz y las figuras que se formaban tras ella. No lograba saber de donde provenía aquella luz y aquel ruido que le cortaban la respiración de a poco. Se acercó a la ventana y no vio más que linternas y llamas. Se le antojó una copa con hielo. Se le antojó estar en chile, en el segundo piso de su casa hojeando un libro de fitopatología.


Despierta con las sábanas llena de sudor. El corazón parece ir por una carretera despejada a velocidades inéditas. Al lado esta Sofía, soñando quizá con un viaje a playas desiertas. Se levanta de la cama todavía temblando, sacando las incógnitas de aquella pesadilla. Afuera el frio golpea las ventanas de las otras casas, se mete en los autos y sale con aromas de escapadas instantáneas. Debería volver a chile, debería rehacer su vida y olvidar esa mujer que tiene ahora en casa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario