domingo, 30 de mayo de 2010

un oasis y dos canciones de Gardel

Samantha. Llega una hora después de la acordada. Con el vestido que le cubre solo una parte del muslo y muy poco de los hombros. Pide ron con coca cola para variar, un cigarrillo amargo, porque según ella son los que dejan verdaderas huellas en los pulmones. Cruza las piernas con ese toque infantil que maneja, como si tuviese un plan entre manos, como si supiera los secretos de todo el mundo y los guardara en dinamita para asegurar. Creo que esta noche iremos a cine, luego de besarle el cuello la llevare a casa. Le daré café con leche y hablaremos de Bill Bryson antes de que decida regresar junto a Silvia, la única persona que puede derrotarla.

1 comentario:

  1. Seguro que el café con leche le anima :)

    Un beso, te sigo.

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