martes, 6 de julio de 2010

"sin punto exacto"

Con Sofía aprendí a hacer el amor de otra manera. Sin quitarme la ropa. Solo entrelazando imágenes dentro del otro. No me hundía en su cuerpo, me hundía en ella, en sus recuerdos, en esa mente retorcida de aquella chica pelirroja. Me gustaba porque iba contra la corriente, porque bebía sin parar y sin medir las consecuencias, porque no se arrepentía de nada. No le importaba el mundo. Yo podría irme cualquier día y ella no lo hubiese notado jamás. Nos besábamos en todo momento, cuando atardecía, en la cena, antes de irnos a la cama. Nos revolcábamos allí toda noche, tocándonos por encima de la ropa. Me gustaban sus gemidos, solo ahí parecía derrotada, solo ahí parecía rendirse en una guerra que ella misma se había impuesto desde el comienzo.
A veces llegaba con bombones que había robado del supermercado. Tenía el dinero para pagar, pero decía que era mejor tomarlos sin permiso y echar a correr. Parecía una niña aunque tuviese el cuerpo tan desarrollado.


Ahora que estas a novecientas canciones de aquí, me hacés una falta enorme. Todas las mujeres con las que he estado se desnudan en instantes sin ni siquiera haber pronunciado el nombre, aunque sea un nombre falso.
Tu nombre falso era Amarilla. Y yo jugaba a combinar tu color con cualquier gato que encontrábamos en las esquinas. A vos te quise, también de un modo diferente, casi tan silencioso como cuando hacíamos el amor.

3 comentarios:

  1. "A novecientas mil canciones de aquí" *-* dios, el texto me encanta pero esa frase me mata ! *O*

    :3 realmente genial, besos!! :D

    ResponderEliminar
  2. cuanta nostalgia en estas palabras, es precioso, casi perfecto, digo casi porque como piensan muchos lo perfecto no existe aunque si leyense lo que escribes cabiarian de opinion, un beso.

    ResponderEliminar
  3. Maravilloso texto. Quedé enamorada de esa manera de hacer el amor.

    Un beso.

    ResponderEliminar