martes, 1 de noviembre de 2011

Sinthia

condujo largas horas por calles deshabitadas, con el maquillaje hecho tristeza y con toda ella fuera de sí, al interior de un vacío sin forma y sin lenguaje.

se detuvo en medio de nada pero sintiéndolo todo, construyendo en la mirada un paisaje con salidas de emergencia en forma de libros perdidos.

Irá a buscarlo, congelará su nombre entre costilla y costilla.

Cuando salió de casa, comenzaba a amanecer, planeaba una casualidad dos horas mas tarde
pero por efecto de una contracasualidad no ocurrió nada. Ahora conduce hacia ningún lugar, hacia esos lugares que ya tenemos predestinados, pero que solo cuando nos sentimos fuertes o muy tristes vamos allí, cargados de silencios y de tequila, cargados de humo y de sexo.
Cruza las piernas y enciende un cigarro. Comienzo a calentar, comienza a hervir el día dentro de ella.Llegara muy lejos, llevara a donde la lleve el resto de la gasolina y cuando llegue a ese lugar, se desplomara sobre una silla, encenderá un cigarrillo, una o tres copas de tequila y otra casualidad!